Defensa del Consumidor

Bancos que debitan lo que no corresponde, empresas que no cumplen, servicios que facturan de más: la ley está de tu lado, y nosotros también.

La Ley de Defensa del Consumidor es una de las herramientas más potentes del derecho argentino, pero pocas personas la usan. Los reclamos bien planteados no solo recuperan lo cobrado de más: pueden incluir intereses y daño punitivo, una indemnización extra que sanciona a la empresa.

Armamos tu reclamo con la documentación correcta desde el primer día, para que la empresa responda —por las buenas o por vía judicial.

¿En qué te ayudamos?

Reclamos bancarios

Débitos no autorizados, seguros que nunca contrataste, intereses abusivos y préstamos otorgados por fraude a tu nombre.

Servicios públicos y telefonía

Sobrefacturación, cortes injustificados, cargos indebidos y planes que no respetan lo pactado.

Garantías e incumplimientos

Productos defectuosos, servicio técnico que no responde, compras que no llegan o llegan mal.

Planes de ahorro y concesionarias

Cuotas que se disparan, demoras en la entrega del vehículo y cláusulas abusivas en los contratos.

Daño punitivo

Cuando la empresa actúa con desidia frente a tu reclamo, la ley permite pedir una indemnización adicional como sanción.

Preguntas frecuentes

¿Conviene reclamar si el monto es chico?

Sí. Con intereses y daño punitivo, el reclamo suele terminar siendo mucho mayor que el monto original. Y el costo de consultar es una conversación por WhatsApp.

¿Primero tengo que reclamar a la empresa?

Conviene dejar registro del reclamo (número de gestión, mails, carta documento). Nosotros armamos esa estrategia y, si no responden, avanzamos por vía administrativa o judicial.

¿Qué necesito para empezar?

Resúmenes, facturas, capturas de chats o mails y cualquier comprobante del problema. Con eso evaluamos el caso en la primera consulta.

Tu caso merece una respuesta. Hoy.

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