Reclamos bancarios
Débitos no autorizados, seguros que nunca contrataste, intereses abusivos y préstamos otorgados por fraude a tu nombre.
Bancos que debitan lo que no corresponde, empresas que no cumplen, servicios que facturan de más: la ley está de tu lado, y nosotros también.
La Ley de Defensa del Consumidor es una de las herramientas más potentes del derecho argentino, pero pocas personas la usan. Los reclamos bien planteados no solo recuperan lo cobrado de más: pueden incluir intereses y daño punitivo, una indemnización extra que sanciona a la empresa.
Armamos tu reclamo con la documentación correcta desde el primer día, para que la empresa responda —por las buenas o por vía judicial.
Débitos no autorizados, seguros que nunca contrataste, intereses abusivos y préstamos otorgados por fraude a tu nombre.
Sobrefacturación, cortes injustificados, cargos indebidos y planes que no respetan lo pactado.
Productos defectuosos, servicio técnico que no responde, compras que no llegan o llegan mal.
Cuotas que se disparan, demoras en la entrega del vehículo y cláusulas abusivas en los contratos.
Cuando la empresa actúa con desidia frente a tu reclamo, la ley permite pedir una indemnización adicional como sanción.
Sí. Con intereses y daño punitivo, el reclamo suele terminar siendo mucho mayor que el monto original. Y el costo de consultar es una conversación por WhatsApp.
Conviene dejar registro del reclamo (número de gestión, mails, carta documento). Nosotros armamos esa estrategia y, si no responden, avanzamos por vía administrativa o judicial.
Resúmenes, facturas, capturas de chats o mails y cualquier comprobante del problema. Con eso evaluamos el caso en la primera consulta.